5 señales de que toca rediseñar tu web
- No puedes cambiar un texto sin llamar a alguien.
- En el móvil se ve mal o cuesta encontrar cómo contactar.
- Ya no refleja lo que vendes ni a quién.
- Está construida sobre algo que nadie mantiene y da miedo actualizarla.
- Tarda en cargar (Google mide la velocidad con las Core Web Vitals) y no hay forma razonable de arreglarlo.
Cuándo no hace falta
Si el problema es que no llegan visitas, un rediseño no lo resuelve: es un problema de visibilidad. Y si llegan visitas pero no escriben, a menudo bastan cambios concretos: un titular claro, pruebas de que otros confiaron en ti y un formulario sin fricción.
Antes de decidir, mide
Mira cuántas visitas tienes, de dónde vienen y cuántas acaban en contacto. Con esos tres datos se ve si el problema está en atraer, en convencer o en las dos cosas.
Rediseñar tu web o arreglarla: cómo decidir
Si la estructura funciona y el problema son los textos, las fotos o la velocidad, suele bastar con arreglar. Si la web no se puede editar, está construida sobre algo abandonado o ya no refleja el negocio, arreglarla es poner parches: ahí compensa rediseñar tu web.
Qué conservar cuando rediseñas
- Las URL que ya tienen visitas o posiciones en Google, o sus redirecciones a las nuevas.
- Los textos y las páginas que mejor funcionan: mide antes cuáles son.
- Los elementos de marca que la gente ya reconoce.
Cuánto tarda un rediseño
Una web de presentación se puede rediseñar en 2–3 semanas si el contenido está claro. Lo que más alarga los plazos no es el diseño, sino esperar textos, fotos y decisiones: tenerlos preparados es la forma más rápida de acortar el proyecto.
Cuánto cuesta rediseñar tu web
Parecido a hacer una web nueva, porque en la práctica lo es. Lo que puede abaratarlo es reaprovechar el contenido que funciona y tener claro qué no hay que tocar. Si quieres una referencia de precios, lo explicamos en cuánto cuesta una web para una pyme.
Errores habituales al rediseñar
- Cambiar todas las URL sin redirecciones y perder de golpe el tráfico de Google.
- Rediseñar solo por estética, sin revisar qué fallaba.
- Publicar sin probar formularios, pagos y avisos por correo.
- Olvidar la analítica: sin medir antes y después, no sabrás si ha mejorado.
Qué pedir antes de empezar
Un análisis de la web actual con lo que funciona y lo que no, una propuesta de estructura, el precio cerrado y el plan de migración de URL. Si nadie te habla de redirecciones, pregunta.
Rediseñar tu web paso a paso
- Mide la web actual: visitas, de dónde vienen y cuántas acaban en contacto.
- Decide qué conservar y qué cambiar.
- Define la estructura y los textos antes que el diseño.
- Diseña, desarrolla y prueba en un entorno aparte, sin tocar la web que funciona.
- Publica con las redirecciones hechas y vuelve a medir a las pocas semanas.
Cómo lo hacemos nosotros
Empezamos por un análisis gratuito que te dice qué está roto. Si con eso lo arreglas tú, perfecto. Si hace falta una web nueva, la entregamos en 2–3 semanas y con precio cerrado: así es nuestro diseño web.