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Cuánto cuesta una web para una pyme (y por qué los precios varían tanto).

El precio no depende del número de páginas, sino de lo que la web tiene que hacer por tu negocio.

Cuánto cuesta una web: horquilla de precios anunciados en España en 2026

Por qué dos presupuestos se parecen tan poco

Una web de 600 € y otra de 5.000 € pueden tener el mismo número de páginas. La diferencia está en lo que no se ve en el presupuesto: quién escribe los textos, si la estructura se piensa para vender o se rellena una plantilla, si queda preparada para Google y si después puedes editarla tú.

Lo que de verdad mueve el precio

  • Textos y estructura. Escribir para que alguien entienda qué haces en cinco segundos es trabajo, y es el que más se nota en los resultados.
  • Tienda online. Catálogo, pagos, envíos e impuestos multiplican las pruebas.
  • Integraciones. Reservas, CRM, facturación o automatizaciones con IA.
  • SEO inicial. Títulos, velocidad (las Core Web Vitals de Google), datos estructurados y una página por servicio.
  • Lo que pasa después. Actualizaciones, copias de seguridad y quién arregla algo cuando falla.

Cuánto cuesta una web hoy en España: las horquillas

En los anuncios públicos de agencias españolas que revisamos en septiembre de 2026 aparecen webs para pymes desde unos 600 € (plantilla y pocas páginas) hasta cerca de 5.000 € (web corporativa a medida), tiendas online desde unos 1.000 €, SEO mensual desde unos 300 € y mantenimiento desde unos 50 € al mes. Son precios «desde»: lo que hay que comparar es el alcance.

Cinco preguntas antes de aceptar un presupuesto

  1. ¿El precio es cerrado o por horas?
  2. ¿Quién escribe los textos?
  3. ¿La web y los accesos quedan a mi nombre?
  4. ¿Podré editarla yo sin llamar a nadie?
  5. ¿Qué pasa si algo falla el mes siguiente?

Cuánto cuesta una web según lo que necesitas

  • Web de presentación (5–8 páginas). Explica qué haces, a quién y cómo contactarte. Es la más común en pymes de servicios y la que más depende de unos buenos textos.
  • Web con reservas o citas. Suma un sistema de reservas y sus avisos: el coste sube por la configuración y las pruebas.
  • Tienda online. Catálogo, pagos, envíos, impuestos y los textos legales del comercio electrónico. Es la que más pruebas necesita.
  • Web a medida con integraciones. CRM, facturación, áreas privadas o automatizaciones: el precio depende de cada conexión.

Los costes que no aparecen en el presupuesto

Además del diseño y el desarrollo, una web tiene costes que se repiten: el dominio (del orden de 10–20 € al año para un .com o un .es), el alojamiento, las licencias de algunos plugins o temas de pago y el mantenimiento. Pregunta siempre cuáles están incluidos, cuáles no y a nombre de quién quedan.

Cómo comparar dos presupuestos

Pon los dos en paralelo y compara lo mismo: número de páginas, quién escribe los textos, qué incluye el SEO inicial, si la web y el dominio quedan a tu nombre, qué pasa después de publicar y cuánto cuesta el mantenimiento. Si uno de los dos no responde a alguna de esas preguntas, ahí suele estar la diferencia de precio.

Y recuerda lo que más encarece una web a la larga: tener que rehacerla. Una web que no puedes editar, que nadie mantiene o que no aparece en Google acaba costando dos veces.

Qué incluye un presupuesto de web completo

  • Estructura y textos: qué páginas hay, qué dice cada una y en qué orden.
  • Diseño: adaptado a tu marca y pensado primero para el móvil, que es desde donde entra la mayoría de la gente.
  • Desarrollo: la web montada, rápida y editable por ti.
  • SEO inicial: títulos, descripciones, velocidad y datos estructurados.
  • Textos legales y cookies: aviso legal, privacidad y aviso de consentimiento.
  • Formación: una sesión para que sepas cambiar textos, fotos y precios.

Pago único o cuota mensual

Algunas agencias cobran la web de una vez y otras la reparten en cuotas, a veces con permanencia. La cuota reduce el desembolso inicial, pero conviene leer la letra pequeña: qué pasa si dejas de pagar, si la web sigue siendo tuya y si puedes llevártela a otro proveedor. Un pago único con la web a tu nombre te da más libertad.

Cuánto cuesta una web al año, una vez publicada

Suma el dominio, el alojamiento y el mantenimiento. Con un alojamiento de calidad y un mantenimiento básico, una web de presentación suele moverse en unos cientos de euros al año; una tienda online, algo más, porque necesita más recursos y más vigilancia.

Señales de un presupuesto demasiado barato

Una plantilla sin adaptar, textos que tienes que escribir tú sin ayuda, sin SEO básico, sin copias de seguridad o con el dominio a nombre de la agencia. No siempre es mala idea empezar con poco, pero conviene saber qué te falta para no pagarlo dos veces.

Cómo lo hacemos nosotros

No publicamos tarifas porque cada web tiene un alcance distinto, pero el precio siempre es cerrado y lo conoces antes de empezar. Pide tu presupuesto o, si aún no lo tienes claro, analizamos tu web gratis. Aquí tienes qué incluye nuestro diseño web para pymes.